Kiosko
¡SOY FELIZ!
lun 28 oct 2013, 10:00am 8 de 21

Fe inquebrantable



Arrastran tragedia, enfermedad y toda clase de penas. Con ingenuidad y buena fe en su corazón, la más humilde gente del pueblo duranguense busca aligerar las cargas que les deja en el alma la injusta senda que les ha tocado seguir. Desesperados buscan respuesta a las duras pruebas. Se preguntan qué los trae a sufrir en la vida y hasta cuándo. Se arrodillan ante un altar suplicando a los seres de luz que les otorguen un poco más de caridad, resignación y fortaleza. Desean encontrar la felicidad, la abundancia y la salud; la iluminación y la pureza. Prometen penitencia.

Es en el pequeño olvidado y humilde pueblo llamado Metates, en las afueras de la ciudad de Durango, donde creen hallar una esperanza para todo ser doliente, tanto del cuerpo como del alma.

-El espíritu que aquí viene reanima al triste que acude cuando la depresión le ha robado la alegría de vivir

-Consuela al que ama y no es correspondido

-Mengua el cansancio que da la vida

-Endereza al desvalido, quita enfermedades terminales, hace prosperar a quien lo necesita y mucho más...

Es un extraño lugar rezagado de la civilización, a pesar de la cercanía a la ciudad. Venir aquí es retroceder en el tiempo, mayor pobreza e ignorancia no había visto antes. Creí que no existía tal grado de hambre y carencias, sin embargo, reina la alegre, esperanzada e inocente fe que los arrastra en sillas de ruedas, en muletas, entablillados y con problemas de todo tipo. Cargan frijol y maseca para sobrevivir durante el camino y para ofrendar. No compran, ese hábito no cabe en sus posibilidades. Con sus mejores trapos blancos, impecables y bien surcidos a pesar de lo gastado engalanan a sus hijos y a ellos mismos

-Así debe uno venir a la misión-

Siento pena por ellos, es duro reconocer su inútil esfuerzo, parecen no darse cuenta que se irán como vinieron, sin su anhelada sanación.

Es la "cajita" una mujer de indescriptible don, que pone toda su fe en el "Niño Fidencio". Con gusto presta su cuerpo para ser materia y recibir a este espíritu, atrae a los enfermos de rancherías y poblados, quienes al ser atendidos por este posesionado cuerpo, aseguran sanar. ¡Con cuánta fe llegan cada uno de los creyentes que se contentan con alcanzar a llegar. Tocar con sus manos la capa, el vestido satinado o el cordón de su curador, el aliviador de sus penas y sus males. Sus pies descalzos en suelo tan deseado sienten el privilegio. Individuos que desahogan en llanto de alegría y emoción una serie de súplicas y alabanzas a este niño Santo que tienen frente a sí.

Hago fila, desde que llegué al humilde y extraño lugar, pude ver que los creyentes acuden con firme esperanza. Con toda la seguridad de que serán curados.

Al frente está la mujer, poseída por el espíritu del Niño Fidencio.

Mi escéptica actitud es rebasada por la contagiosa emoción. El espíritu me gana, la fe domina |mi rebelde pensamiento.

Me invade el ansia de acercarme lo más pronto posible para contarle al niñito del vacío que hay en mi alma; del agobiador trabajo que sofoca sin recompensa alguna, del poco sentido que la vida tiene, de la soledad en que vivo.

Me gana el llanto. No hablo, me limito a escuchar su apacible y aguda voz que cariñosamente me consuela:

-Estoy contigo, no te dejo ni un momento, ten confianza en Dios que te ama y te da a partir de este momento la felicidad que necesitas-

Mientras suavemente frota mi cuerpo de la cabeza a los pies pasando

Por mis manos y cada uno de los dedos; fuertes golpes en mi espalda, la frente, en ambos chamorros con un agua verde y otra rosa de aromática loción que poco a poco me despeja, relaja mis mandíbulas, libera mi pecho de la opresión.

Salgo renovado, ligero, percibo el aire fresco de esta provincia. La cercana sierra me ofrece un regalo de aromas naturales. El paisaje se torna hermoso, se me escapa una sonrisa. Disfruto ya de las bondades de Dios. Ansío abrazar a los míos y repartir perdones. La curación es genuina...

RELACIONADAS

DESTACAMOS
COMENTA ESTA NOTICIA
ADEMÁS LEE

© 2019. El Siglo - Cía. Editora de la Laguna S.A. de C.V. Todos los derechos reservados.
El Siglo de Durango, calle Hidalgo 419 Sur, Durango, Dgo. México, C.P. 34000
Contáctenos | RSS | Aviso legal
Conmutador: 618.813.7080 | Publicidad ext 104, 108 | Suscripciones ext. 112 | Redacción ext. 131
Para mayor información sobre el tratamiento de sus datos personales ingrese a : Privacidad

comscore
Síguenos en: facebook twitter movil iPhone Android BlackBerry BlackBerry