Editoriales
JULIO CÉSAR RAMÍREZ
sáb 27 ene 2018, 9:10am 7 de 8

Río San Rodrigo en Coahuila: llamado de auxilio



Yo río libre

El crecimiento de ciudades del norte de Coahuila es arbitrario, desordenado, irresponsable y anti-sustentable, por basarse en la destrucción del Río San Rodrigo.

La asociación civil Amigos del Río San Rodrigo hace denuncia de la constante presión que se ejerce sobre el ecosistema del río, originada por la presa La Fragua-Solidaridad, la desviación del agua y la actividad minera durante los últimos treinta años, lo que ocasiona la deforestación y la destrucción de la cuenca baja.

Como ejemplo: los materiales que la minería extrae del Río San Rodrigo se utilizan en la construcción de infraestructura urbana, industrial, carretera y de obra pública, pero desafortunadamente arroja un alto costo en ecosistemas y comunidades, donde deja una estela de destrucción porque no se respetan los preceptos de la Constitución mexicana ni de la legislación ambiental, mucho menos las condicionantes por las cuales la Comisión Nacional del Agua otorga las concesiones a particulares.

Así, unas cuantas personas y empresas se han enriquecido a costa del saqueo de recursos naturales y el empobrecimiento de las comunidades.

La extracción de materiales para construcción se realiza de manera subrayada en propiedades particulares y terrenos ejidales de La Agrícola y El Remolino en Zaragoza, así como en la congregación y ejido de El Moral, en Piedras Negras, sostiene el estudio "El crecimiento urbano ante la destrucción de los ecosistemas ribereños: caso del Río San Rodrigo en Coahuila", de Waldo Terry Carrillo.

Calcula que la extracción de materiales para la construcción en Coahuila fue de 36.2 millones de toneladas en 2015 con un valor de la producción de 3 mil 759 millones de pesos, en donde los agregados pétreos contribuyen con el 76.1 por ciento de ese valor.

De manera tal, el desarrollo industrial de Piedras Negras tiene un alto costo ambiental y social para el Río San Rodrigo y sus comunidades ribereñas.

De tal magnitud ha sido el saqueo, que la minería de agregados pétreos ocasionó en el río deforestación del bosque y destrucción del ecosistema acuático.

No les importa que la función del material granular apilado en las márgenes del río sea amortiguar las pérdidas por evaporación y proteger el acuífero que sostiene los bosques riparios, mantener los niveles de agua de humedales y norias para abastecimiento humano, ganado y fauna silvestre. La devastación sigue.

El Río San Rodrigo, de 150 kilómetros de longitud, nace en el municipio de Zaragoza y atraviesa los de Jiménez y Piedras Negras, con gasto promedio de 93.2 millones de metros cúbicos anuales; desemboca en el Bravo y su cuenca hidrológica tiene una extensión de 2 mil 707 kilómetros cuadrados. Debido a su riqueza eco-sistémica la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad considera la región de la Serranía El Burro-Río San Rodrigo prioritaria en su catálogo de Regiones Terrestres Prioritarias, por lo que incluye además parte de Acuña Y Múzquiz, por eso la superficie de la cuenca llega a 8 mil 909 kilómetros cuadrados.

La pérdida de las funciones del río por deforestación, remoción del material granular y destrucción de la morfología tiene entre sus causas el incumplimiento de los resolutivos de Impacto Ambiental, lo que deriva en delitos ambientales.

El represamiento y la minería de agregados pétreos en su cauce y planicies de inundación tienen un alto costo ambiental y social porque violan los derechos al agua, a un medio ambiente sano, a la alimentación y al territorio de comunidades ribereñas.

Por su importancia estratégica, los ríos deben considerarse como santuarios, donde no se realicen actividades extractivas, ni represamientos, ni trasvases, ni recibir descarga de aguas residuales.

Al San Rodrigo lo amputaron con una presa, lo sangraron con canales para riego; y lo peor, le han carcomido las entrañas al sacarle piedras que por miles de años acarició y redondeó con sus aguas.

En su llamado, la asociación civil toma la voz del río, como ser vivo: les estoy pidiendo auxilio, me estoy muriendo; por favor, les pido que ya no permitan que me sigan matando, que detengan la mutilación que me están haciendo con la extracción de piedras, con la contaminación de mi lecho y la destrucción de mis árboles, pues mis aguas y los paisajes se van a perder para siempre sin ellas, y todo va a pasar a la historia, solo van a ser un recuerdo. Necesito una terapia de rehabilitación, intensiva y urgente.

@kardenche

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