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SINALOA

'Cerré los ojos y me encomendé a Dios': Joven narra cómo fue secuestrado cerca de Mazatlán por hombre armados

Figura de TikTok cuenta como su vida corría peligro al ser apresado por criminales.

(Canva, redes sociales)

CHRISTIAN H. OLIVAS. 28 may 2026 - 13:42

Recientemente, una figura joven de TikTok llamada Carlos Plazola experimentó un suceso que lo marcaría de por vida: fue secuestrado por hombres armados, quienes lo obligaron a entrar a una camioneta mientras transitaba por Sinaloa. Después de su liberación, relató su experiencia en un video.

Momentos antes del secuestro

Todo comenzó cuando el joven atravesaba la frontera de Sinaloa en el municipio de Escuinapa, con rumbo a Acaponeta, municipio en Nayarit.

Mientras circulaba por la carretera libre hacia el sur, el ambiente poco a poco se iba tornando pesado y oscuro, hasta que llegó a la comunidad de Ojo de Agua de Palmillas, donde se percató de la presencia de una pick-up Ford Lobo roja polarizada.

Carlos ya sabía que el vehículo pertenecía a personas relacionados con grupos delictivos, gracias al contraste marcado entre la gran unidad y otras del pueblo. 

«… Para una persona como yo, tan acostumbrada a la zona sur de Sinaloa y norte de Nayarit, esto no era nada nuevo. Puesto que en esa región es bastante común ver a este tipo de personajes, tanto en los pueblos como circulando en las carreteras.» Relató el muchacho. 

Su captura y liberación

Ignorando tal paisaje, siguió atravesando la carretera, pero hubo un momento en el que se dio cuenta de que lo estaban persiguiendo, ya que reconoció el vehículo en movimiento en su espejo retrovisor.

Pocos minutos después, la camioneta lo alcanzó y se posicionó de tal forma que lo obligó a detenerse en seco, a la vez que un muchacho de 15 a 19 años gritaba a Plazola con un arma de fuego en las manos:  «¡Bájate! ¡Bájate!». 

Tres hombres descendieron del vehículo y forzaron a Carlos a subirse a la camioneta; fue ahí que él narra que cerró los ojos y se encomendó a Dios.

No obstante, al ver que estos hombres portaban prendas que indicaban las siglas “GDGP”, las cuales significan “Gente del Güero Pin”, se daría cuenta de que su fin estaba cerca, porque se trata de un subgrupo criminal perteneciente al Cártel de Sinaloa.

Una vez en el vehículo, cubrieron su cabeza y comenzaron a interrogarlo.

El joven, temeroso de morir, respondió sus preguntas, todo mientras ellos lo despojaban de sus pertenencias y robaban sus cuentas bancarias tras desbloquear su teléfono.

Al haber cumplido con su cometido, Carlos escuchó cómo el grupo perseguía y sustraía a otro conductor inocente, a quien también le quitaron sus cosas.

Una hora más tarde, el líder del grupo de criminales se detuvo y decidió liberarlos cerca de un camión que previamente se había estacionado y había abierto sus puertas.

 «…Nos bajan de la camioneta y nos dicen: Miren, morros, se van a subir y no van a voltear. En cuanto nos quitan las máscaras, nos dicen: ¡Jálense a la verga!».

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Sinaloa asediada por la violencia

El chofer del vehículo parecía asombrado por las condiciones en las que subieron las víctimas, pero a palabras del joven, se abstuvo de preguntar y siguió con su camino.

Sin embargo, al conversar un poco con el conductor, se enteró de que su destino era Mazatlán, ciudad natal de Carlos Plazola.

Por consiguiente, pidió prestado un dispositivo móvil y se comunicó con su familia, contándoles todo lo ocurrido.

 «Si son de Sinaloa o piensan venir próximamente, por favor, tengan esto en cuenta: Sinaloa está atravesando una crisis extrema de violencia. Ya no es solo que entre ellos se maten, sino que comenzaron a hostigar a la ciudadanía, a la gente honrada. Nos comenzaron a despojar de nuestras pertenencias, nuestros vehículos, comenzaron a masacrar a gente inocente…».

Con estas palabras fue con las que concluyó el video, solicitando a los espectadores que tomen medidas de precaución.

Esta historia tuvo un final en el que nadie salió herido, pero, a diferencia de él, no muchos corrieron con la misma suerte.

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