Canva
Entre fotografías, flores y recuerdos, las familias comienzan a preparar el espacio con el que honrarán a sus seres queridos. Al acomodar cada detalle del altar de muertos, hay una medida de seguridad que conviene incorporar desde el principio.
Las velas y veladoras requieren vigilancia mientras permanecen encendidas. Dejarlas durante la noche o al salir de casa puede permitir que un incidente avance sin que nadie lo detecte a tiempo.
También te puede interesar: ¿En tu casa ponían altar? La historia del Día de Muertos en el norte de México
El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) recomienda apagarlas antes de dormir y cuando no haya personas en la vivienda, como parte de las medidas para prevenir incendios en las ofrendas.
El riesgo también está alrededor de la llama
El papel picado, las telas y otros adornos pueden quedar demasiado cerca del fuego cuando se busca aprovechar todo el espacio disponible. Por ello, la distribución del altar debe considerar tanto su apariencia como la separación entre las veladoras y los materiales que pueden arder.
Las recomendaciones de Bomberos incluyen mantenerlas alejadas de cortinas, muebles y decoraciones, además de impedir que niñas, niños y mascotas las derriben accidentalmente.
Colocarlas dentro de un vaso no elimina la necesidad de supervisarlas ni vuelve seguro dejarlas junto a objetos combustibles.
También te puede interesar: ¿Cuánto cuesta poner un altar de muertos en Durango? Así puedes calcular tu presupuesto
Antes de dormir o salir, apágalas
La revisión del altar debe formar parte de la rutina de quienes lo instalan: antes de acostarse o abandonar la vivienda, hay que comprobar que todas las llamas estén completamente apagadas.
También conviene acordar quién se encargará de hacerlo. Suponer que otra persona revisó las veladoras puede dejar una fuente de fuego encendida durante horas.
La misma precaución aplica cuando la ofrenda se coloca en oficinas, comercios o escuelas: al terminar las actividades, debe verificarse que no queden velas encendidas.
Niñas, niños y mascotas, lejos del fuego
Una ofrenda puede llamar la atención de los pequeños por sus colores, dulces y adornos. Las mascotas también pueden acercarse y mover alguno de sus elementos.
También te puede interesar: Antes de ser Catrina fue Garbancera: la burla detrás del símbolo del Día de Muertos
Por ello, las veladoras deben quedar fuera de su alcance y se debe evitar que jueguen cerca del altar. La supervisión de una persona adulta sigue siendo necesaria mientras haya fuego encendido.
Para quienes prefieran mantener la iluminación sin una llama abierta, las veladoras de batería pueden ser una alternativa; deben utilizarse conforme a las instrucciones del fabricante.
La prevención comienza desde que se elige el lugar de la ofrenda y continúa mientras permanece instalada. Apagar las veladoras antes de dormir o salir de casa es una medida sencilla para que el homenaje a los seres queridos no termine en una emergencia.