(Canva)
Muchas veces es normal dejar un desorden en la habitación al despertar; un descuido lo puede hacer cualquiera, solo es cuestión de limpiar el lugar. No obstante, cuando un cuarto se mantiene sucio y descuidado, con ropa esparcida por doquier y papeles en el piso, puede brindar incomodidad y tener un impacto negativo en la psique. Según un experto de Oxford, este caos puede ser un indicativo de que algo está ocurriendo dentro de nuestra mente. ¿De qué se trata? ¡Vamos a averiguarlo!
La mente y cómo influye el entorno
De acuerdo con las palabras del semiólogo y experto en letras de la Universidad de Oxford, Alfonso Ruiz Soto, el espacio donde una persona se desenvuelve es una extensión suya, el reflejo de la mente y de su estado emocional, aspectos que pasan muy por desapercibidos por la población.
En un cuarto en el que reina el caos, el descuido no es mero accidente, sino la forma en la que la mente externaliza su cansancio y abrumación; mientras que en un baño sucio y falto de mantenimiento, el abandono propio se hace presente.
«Tu casa habla y a veces grita lo que tú callas. Un cuarto desordenado puede reflejar una mente saturada; un baño desordenado, un olvido hacia ti mismo.» Remarcó en un material subido a su cuenta de Instagram.
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Cicatrices mentales
La acumulación de objetos, como la ropa apilada en una silla o en el piso, suele significar la acumulación de distintos miedos, como el temor al rechazo, a la soledad o a los cambios constantes que ocurren en la vida.
En el estado mental caótico de una persona, diversos conceptos entran en juego, como la huella de abandono, que consiste en una cicatriz emocional que puede generar sentimientos de soledad, desamparo y angustia, obligando al individuo a depender de la validación externa.
«Si no está perfecto, no valgo». Destacó Ruiz Soto.
Otro elemento que influye es la infrabiografía, una dimensión interna de cada individuo que dota de un significado personal a todas las vivencias y que permite formar una cosmovisión única.
La combinación de estos conceptos y una mente cansada da como resultado el desorden y la falta de cuidado en el hogar y posiblemente en otros aspectos de la vida.
Soto argumenta que es de suma importancia mantener el orden y limpiar las áreas personales, debido a que el esfuerzo puesto en la preservación de una vivienda puede desembocar en la sanación lenta pero segura de una mente intranquila.
«Cada espacio que limpias es una forma de sanarte. No estás ordenando objetos, estás cuidando heridas.» Concluyó en la grabación.