
Sarahí fue dada da alta dos días después, a pesar de que necesitaba oxígeno, el cual le fue retirado unos minutos antes de salir del Hospital General 450.
La mañana de este sábado, se confirmó la muerte de Sarahí Nohemí, mujer que fue baleada en una riña en la colonia División del Norte, sin que ella estuviera involucrada directamente. A unas horas de su fallecimiento, su familia señaló negligencia por parte del Hospital General 450, así como un nulo apoyo por parte del Gobierno de Durango.
Fue hace 11 días cuando Sarahí Nohemí Rosales Coronado, de 31 años de edad, fue herida de bala en medio de una riña entre dos grupos de jóvenes en la colonia División del Norte, en la ciudad de Durango.
Según relató su familia, Sarahí salió de su domicilio cuando escuchó que se desató la riña, pues sus hijos jugaban en un parque cercano a su casa y buscaba protegerlos.
Sin embargo, momentos después sintió una herida de bala cerca del hombro, y momentos después se desvaneció, por lo que familiares la trasladaron a recibir atención médica, primero a la Cruz Roja y luego al Hospital General 450.
Una vez internada, le informaron a la familia de Sarahí que la mujer había sufrido una perforación de pulmón, y que requerían un aparato y mangueras para drenarla. Sus familiares, como pudieron, lograron conseguir estos artículos, con un costo de 5 mil pesos que tuvieron que cubrir de su bolsillo.
Al día siguiente por la mañana, Sarahí entró a quirófano, y tras la cirugía les indicaron que era probable que la joven mujer ya no volviera a caminar.
Tras estar intubada por casi tres días, subieron a piso a Sarahí. Familiares señalaron que ella comenzó a presentar fiebre y tos con sangre, pero les indicaron que era normal después de una intubación.
Sarahí fue dada da alta dos días después, a pesar de que necesitaba oxígeno, el cual le fue retirado unos minutos antes de salir del Hospital General 450.
La familia de la mujer indica que además de todo el dinero que ya habían puesto en medicamentos y material con el que el hospital no contaba, tuvieron que rentar una cama hospitalaria y un colchón especial para tenerla en casa, así como una ambulancia que la trasladara hacia su hogar.
Con el paso de los días, la tos de Sarahí continuó, y este pasado viernes por la noche dijo que se sentía mal, por lo que la trasladaron de regreso al Hospital General 450, donde fue internada con dificultad respiratoria y baja saturación de oxígeno.
Tras el chequeo correspondiente, les confirmaron que Sarahí tenía agua en los pulmones y tenían que drenársela. La joven mujer tuvo que ser intubada otra vez, pero en el proceso sufrió dos paros respiratorios, que finalmente le quitaron la vida.
En medio del dolor de la familia Rosales Coronado, señalan que hubo nulo apoyo por parte de las autoridades, tanto del Gobierno del Estado como del Municipio, a pesar de que la mujer murió en medio de actos de violencia e inseguridad que se vive en algunas zonas de la ciudad.
Indican que desde que ocurrieron los hechos el pasado 3 de marzo, ninguna autoridad se acercó a ellos, y no les brindaron apoyo.
Además, recalcan que, a pesar de ser de bajos recursos, tuvieron que cubrir todos los gastos hospitalarios y de medicamentos, cantidad que actualmente deben.
La familia pide que se haga justicia en el caso de Sarahí, y que se detenga pronto al responsable de los hechos, quien aseguran es menor de edad y lo tienen plenamente identificado.
Con la muerte de Sarahí Nohemí, quedan desamparados sus cuatro hijos, el mayor de ellos de 12 años de edad.