
¿La escuela puede obligarte a comprar el uniforme y los útiles con un proveedor determinado en Durango?
Conforme se acerca el regreso a clases, algunos padres reciben indicaciones que van más allá de una lista de materiales: determinado modelo de uniforme, cuadernos con características específicas o la recomendación de acudir directamente a una tienda.
La existencia de esas indicaciones no significa necesariamente que las familias estén obligadas a realizar todas sus compras en el lugar señalado. Para conocer sus derechos, primero debe distinguirse entre una escuela pública y una institución particular.
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¿Qué sucede en las escuelas públicas de Durango?
En Durango, estudiantes de preescolar, primaria y secundaria inscritos en instituciones públicas tienen derecho a recibir durante cada ciclo escolar un uniforme escolar o deportivo y un paquete de útiles, de acuerdo con la disposición incorporada a la Constitución estatal.
Para el ciclo 2026-2027, el Gobierno estatal mantiene el Programa de Uniformes Escolares, cuyo objetivo es entregar un conjunto a cada alumno debidamente inscrito en educación básica pública.
La Secretaría de Educación del Estado de Durango (SEED) también ha señalado anteriormente que las escuelas públicas no deben obligar a las familias a comprar uniformes diferentes a los proporcionados por el Gobierno estatal.
Una comunidad escolar puede llegar a acuerdos sobre prendas o materiales adicionales, pero las cuotas y decisiones de las asociaciones de padres deben considerar la situación económica de las familias. Tampoco deberían utilizarse para condicionar el acceso a clases, las calificaciones o la entrega de documentación académica.
Las escuelas particulares tampoco pueden elegir por ti
En el caso de las escuelas privadas, se aplica el acuerdo federal que establece las bases para la comercialización de los servicios educativos prestados por particulares.
Este ordenamiento señala que el uso, diseño, costo y proveedores del uniforme pueden convenirse con madres, padres o tutores. Sin embargo, los consumidores deben permanecer en libertad de adquirirlo en el establecimiento que prefieran.
Eso significa que una escuela puede solicitar un modelo, color o características determinadas, pero no obligar a comprarlo exclusivamente en su propia caja o con una tienda designada.
El acuerdo también establece que no deben exigirse libros, útiles escolares o vestuario nuevos. Los libros pueden requerirse en ediciones actualizadas, mientras que los útiles y prendas reutilizados deben conservar condiciones adecuadas para las actividades escolares.
Además, los modelos de los uniformes deben mantenerse vigentes por periodos de al menos cinco años, con el propósito de evitar cambios constantes que provoquen gastos innecesarios.
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¿Dónde puede presentarse una inconformidad?
Si una escuela particular condiciona el servicio a la compra con determinado proveedor, la familia puede conservar listas, circulares, mensajes y comprobantes para presentar una queja o denuncia ante la Profeco.
Cuando el problema corresponda a una escuela pública de Durango o implique la permanencia del estudiante, documentos o decisiones académicas, podrá reportarse ante la Secretaría de Educación estatal.
Antes de pagar, conviene solicitar por escrito las características requeridas y preguntar si el producto puede adquirirse en otro establecimiento. Una “recomendación” deja de serlo cuando se convierte en condición.