
Foto: X / @FIFAWorldCup
Julián Quiñones convirtió los goles en prestigio internacional y este lunes recibió la recompensa. El delantero mexicano finalizó en el puesto 28 del Balón de Oro 2026, una clasificación que lo colocó entre los mejores futbolistas del planeta tras una temporada en la que brilló tanto con el Al-Qadsiah de Arabia Saudita como con la Selección Mexicana.
La candidatura del atacante estuvo respaldada por números difíciles de ignorar. Quiñones terminó como campeón de goleo de la Saudi Pro League al registrar 33 anotaciones en 31 partidos, superando en la tabla de artilleros a figuras como Ivan Toney y Cristiano Ronaldo. Su producción ofensiva lo convirtió en uno de los delanteros más efectivos del futbol mundial durante la campaña 2025/26.
La Copa del Mundo, su mejor carta de presentación
A ese rendimiento en clubes se sumó una Copa del Mundo que terminó por impulsar su candidatura. Bajo el mando de Javier Aguirre, el atacante marcó cuatro goles y dio una asistencia con el Tricolor, convirtiéndose en una de las principales referencias ofensivas de México durante el certamen celebrado en casa.
Los méritos acumulados durante el año le permitieron abrirse espacio en una gala reservada para las máximas figuras del balompié internacional. En la lista definitiva compartió nominación con nombres como Lionel Messi, Kylian Mbappé, Lamine Yamal, Ousmane Dembélé, Harry Kane y Rodri, protagonistas habituales de la conversación por los principales reconocimientos individuales.
Un hito histórico para el futbol mexicano
El mexicano también consiguió cerrar la clasificación por delante de jugadores consolidados en la élite europea. William Saliba y Sadio Mané quedaron igualados en el puesto 29, un escalón detrás de Quiñones en la votación final revelada por France Football.
Más allá de la posición obtenida, el resultado tiene un peso histórico para el futbol nacional. Quiñones se convirtió en el mexicano varonil mejor clasificado en la historia del Balón de Oro, dejando atrás el lugar 30 conseguido por Guillermo Ochoa en 2007 y consolidando una temporada que lo llevó de los estadios saudíes a la mesa donde se sientan las grandes estrellas del juego.