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Más allá de la obesidad y el sobrepeso, según experto en nutrición

Detrás del peso corporal existen factores biológicos, emocionales, genéticos y sociales.

Más allá de la obesidad y el sobrepeso, según experto en nutrición

Más allá de la obesidad y el sobrepeso, según experto en nutrición

DANIELA ALMAGUER

Hablar de obesidad y sobrepeso implica mucho más que hablar de kilos, tallas de ropa o estándares de belleza. Detrás del peso corporal existen factores biológicos, emocionales, genéticos y sociales que pueden influir en la salud y en la manera en que cada persona vive su día a día.

Por eso, cuidar el cuerpo no debería convertirse en una carrera por alcanzar una figura determinada, sino en una oportunidad para sentirse mejor y construir hábitos que favorezcan el bienestar a largo plazo.

El nutriólogo duranguense Miguel Güereca, quien se ha pronunciado sobre la importancia de atender estas condiciones, considera que el problema debe abordarse desde una perspectiva de salud.

Su mensaje pone sobre la mesa una distinción importante, promover la aceptación corporal no significa ignorar los riesgos médicos asociados con el exceso de grasa corporal, así como buscar una mejor condición física tampoco debería ser motivo de vergüenza o rechazo hacia uno mismo.

¿ESTÁ BIEN O ESTÁ MAL?

La respuesta no debería reducirse a un juicio moral. Tener sobrepeso u obesidad no convierte a una persona en alguien descuidado, ni determina su valor, su belleza o sus capacidades. Sin embargo, ambas condiciones pueden relacionarse con un mayor riesgo de desarrollar problemas de salud, entre ellos diabetes tipo 2, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares y apnea del sueño.

Güereca advierte que las consecuencias van mucho más allá de la apariencia física. En su opinión, cuando el exceso de peso afecta el funcionamiento del organismo, pueden aparecer molestias que interfieren con la vida cotidiana y disminuyen la calidad de vida.

El cansancio persistente, las dificultades para dormir y las molestias articulares, por ejemplo, pueden tener distintas causas, pero merecen atención cuando se presentan de manera frecuente. Por ello, la valoración profesional resulta importante para identificar qué está ocurriendo y determinar qué medidas pueden ayudar a mejorar el estado de salud.

NO TODO ES ALIMENTACIÓN

Uno de los puntos que destaca Miguel Güereca es que el peso corporal no siempre responde exclusivamente a lo que una persona come o a cuánto ejercicio realiza. La genética, ciertos medicamentos, las alteraciones del sueño, el entorno, el estrés y distintos factores biológicos pueden influir en su evolución.

Por esa razón, el abordaje debe adaptarse a las necesidades de cada individuo. Dos personas con características aparentemente similares pueden requerir estrategias diferentes, de acuerdo con sus antecedentes, su estado de salud, sus hábitos y sus circunstancias personales.

“Cada persona es única e irrepetible”, plantea el nutriólogo al explicar por qué la atención no debe generalizarse.

EL BIENESTAR TAMBIÉN ES EMOCIONAL

El estigma relacionado con el peso puede afectar la autoestima, las relaciones sociales y la disposición para buscar atención médica. Las burlas, la discriminación y la presión por cumplir con determinados ideales físicos pueden generar sufrimiento y dificultar que una persona se acerque a los servicios de salud.

Por ello, cualquier proceso de cambio necesita acompañarse de respeto y comprensión. La salud mental forma parte del bienestar integral, y las dificultades emocionales relacionadas con la imagen corporal merecen atención, especialmente cuando afectan la vida cotidiana.

Güereca comparte un mensaje de ánimo para quienes sienten que su peso se ha convertido en un obstáculo, “eres increíble y maravilloso, fuerte, valiente y lleno de vida para salir adelante y ser lo que quieras ser”.

HÁBITOS QUE SUMAN BIENESTAR

Mejorar la salud no necesariamente comienza con una transformación radical. En muchos casos, los avances se construyen a partir de pequeños ajustes que se integran gradualmente a la rutina.

Mantener una alimentación variada, incluir frutas y verduras, consumir fuentes de proteína y fibra, procurar horarios de sueño regulares y realizar actividad física adaptada a las capacidades individuales son medidas que pueden contribuir al bienestar general.

También resulta importante prestar atención a las señales del cuerpo y evitar que la báscula se convierta en el único indicador de progreso. La energía durante el día, la calidad del descanso, la movilidad y los resultados de los controles médicos pueden ofrecer información relevante sobre la evolución de la salud.

Cuando existe obesidad o sobrepeso, un profesional de la nutrición puede ayudar a establecer metas adecuadas y diseñar un plan que contemple las necesidades particulares de cada persona. Si existen enfermedades asociadas, puede ser necesaria la participación de otros profesionales sanitarios.

UN PROCESO PERSONAL

La obesidad es una condición compleja y su tratamiento no siempre resulta sencillo ni rápido. Sin embargo, existen alternativas para atenderla y mejorar la salud, desde cambios en los hábitos hasta tratamientos médicos cuando están indicados.

El acompañamiento profesional permite identificar las necesidades de cada caso, revisar posibles causas y evitar prácticas que pongan en riesgo el bienestar. El objetivo no tiene que ser alcanzar una talla específica, sino encontrar una manera sostenible de cuidar el organismo y mejorar la calidad de vida.

El mensaje de Miguel Güereca invita a dejar atrás la culpa y buscar apoyo cuando sea necesario. Porque cuidar la salud y aceptar el propio cuerpo no son caminos opuestos. pueden formar parte del mismo proceso de bienestar.

Escrito en: NUTRICIÓN Miguel Güereca pueden, obesidad, peso, persona

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